Los modelos de agricultura ecológica en Europa son mucho más diversos de lo que suele reflejar la superficie certificada. Mientras algunos países han basado su crecimiento en la expansión de las hectáreas ecológicas, otros han construido su liderazgo a través de la innovación, la investigación o el desarrollo de mercados sólidos.
Analizar los distintos modelos de agricultura ecológica permite comprender mejor qué factores determinarán el futuro del sector en Europa.
¿Qué modelos de agricultura ecológica lideran actualmente el mercado europeo?
Líderes en superficie.
Austria y España han demostrado que es posible escalar rápidamente la producción ecológica mediante la expansión de la superficie certificada.
Líderes en mercado.
Alemania, Francia y Dinamarca destacan por haber construido cadenas de valor sólidas, con consumidores dispuestos a pagar por los productos ecológicos y una fuerte conexión entre producción, distribución y demanda.
Líderes en innovación.
Países Bajos se ha convertido en una referencia mundial en automatización, agricultura de precisión, digitalización y transferencia tecnológica al agricultor.
Líderes en investigación.
Diversos países del norte de Europa concentran una parte importante de la inversión en biocontrol, microbiomas agrícolas, bioinsumos y nuevas estrategias para afrontar el cambio climático.
¿Y dónde se encuentra España?
El modelo español dentro de los modelos de agricultura ecológica europeos, lidera Europa en superficie certificada y es un referente en cultivos mediterráneos como olivar, viñedo, frutos secos, cítricos y hortícolas.
Sin embargo, gran parte de nuestro liderazgo sigue sustentándose en la capacidad productiva y en la disponibilidad de superficie agrícola. Otros países están construyendo ventajas competitivas basadas en conocimiento, tecnología, innovación. Además, están generando más valor para agricultores y consumidores.
Aumentar la superficie ecológica sigue siendo importante. Sin embargo, ese indicador ya no es suficiente para medir el liderazgo del sector.
La verdadera reto cosiste en avanzar en aspectos que generan más valor:
✔️ Investigación aplicada.
✔️ Transferencia tecnológica al agricultor.
✔️ Desarrollo de bioinsumos y biocontrol.
✔️ Digitalización y agricultura de precisión.
✔️ Generación de marcas y valor añadido.
✔️ Desarrollo de mercados internos que remuneren mejor la producción ecológica.

